El lenguaje es un virus

Marcelo Acevedo y Juanma Dinosaur crearon Pastillas Rojas en una dinámica que quiere poner en relación texto e ilustraciones. Se trata de pequeñas historias sobre los mundos extraños pero hermosos de escritores, filósofos, músicos, psiconautas, magos, alquimistas y ocultistas.

Esta primera Pastilla Roja, que tiene en su centro una increíble ilustración del artista Pedro Mancini, trata sobre un escritor de culto que creía que el lenguaje era un virus (no «como» un virus, sino UN VIRUS real), y otros genios -o locos- contraculturales que eran tan visionarios -o delirantes- como él.

// Por Marcelo Acevedo – Ilustración de Pedro Mancini

El escritor William Seward Burroughs estaba convencido de que la palabra escrita es en realidad un virus. No como un virus, sino un virus real. En su libro La Revolución Electrónica escribió: “Mi teoría fundamental es que la palabra escrita fue literalmente un virus que hizo posible la palabra hablada. La palabra no ha sido reconocida como un virus porque alcanzó un estado de simbiosis estable con el huésped”

Para respaldar su teoría de la palabra-virus, en un alarde de teoría-ficción temprana, Burroughs cita a un personaje ficticio, un supuesto doctor llamado Kurt Unruh von Steinplatz: “La palabra es un virus de los denominados de mutación biológica que efectuó una modificación de carácter biológico en su huésped. Una de las razones por la que los simios no pueden hablar es simplemente porque la estructura interna de sus gargantas no está diseñada para formular palabras. El sostiene que la alteración de la estructura interna de la garganta fue ocasionada por una enfermedad viral.”

El filósofo, etnobotánico y psiconauta Terence K. McKenna sugirió en su libro El Manjar de los Dioses (1992) que el salto evolutivo de nuestra especie pudo deberse a la continua ingesta del hongo Psilocybe cubensis a causa de la presión selectiva, lo que se conoce como la Teoría del Mono Dopado. “Realmente creo que la psilocibina y sus primos fueron los responsables del emerger del lenguaje. El lenguaje es algo que los psicodélicos aceleraron en la arquitectura neuronal de nuestros ancestros remotos”, asegura Mckenna, “si quieres encontrar una huella de los dioses en el ser humano, el fenómeno para observar es el lenguaje humano”.

En una conferencia titulada Cómo construir un universo que no se desmorone dos días después (1978), el escritor Philip Dick plantea: “La herramienta más básica para la manipulación de la realidad es la manipulación de las palabras. Si puedes controlar el significado de las palabras, puedes controlar a la gente que debe usar las palabras”. En su novela Tiempo Desarticulado (1959) escribió: «¿Qué es la palabra? Un signo arbitrario. Pero vivimos en las palabras. Nuestra realidad, entre palabras, no cosas. (…) La palabra es más real que el objeto que representa. La palabra no representa la realidad. La palabra es la realidad»

En una de sus novelas más celebradas (Ubik, 1969) Dick llamó “el Logos” a un elemento muy poderoso y fundamental para la trama. En aquella misma conferencia de 1978 escribió: “Es obvio desde aquí quién y qué es Ubik; específicamente dice que es la palabra, lo que es decir, el Logos”.

“Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios. El estaba al principio en Dios. Todas las cosas fueron hechas por Él, y sin Él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho” (Juan 1, 1-3). “En el principio era la palabra y la palabra era Dios y desde entonces ha permanecido como uno de los misterios. ¿En el principio de qué exactamente se encontraba esta palabra inicial? En el principio de la historia escrita. Por lo general se presupone que la palabra hablada vino antes que la palabra escrita. Sugiero que la palabra hablada como la conocemos vino después que la palabra escrita.” William Burroughs, La Revolución Electrónica.  

McKenna asegura que durante un experimento psicodélico en el Amazonas fue contactado por El Logos, una voz divina que le transmitía revelaciones. “El Logos se puede desatar, y la voz que habló a Platón, Parménides y Heráclito puede hablar nuevamente en la mente de la gente moderna”. Philip Dick estaba convencido de que un ente divino llamada VALIS (Vast Active Living Intelligence System) se comunicaba con él a través de un rayo de color rosa. En una de esas revelaciones, Valis le dijo que su hijo tenía una hernia inguinal estrangulada, y gracias a una operación –a causa de la insistencia de Dick- pudieron salvar la vida del niño.

“El Virus B-23 está contenido en la palabra. Liberar a este virus de la palabra podría ser más peligroso que liberar la energía del átomo”. afirma William Burroughs. ¿Podría la palabra ser un virus que, al igual que  la vida –según la teoría de la panspermia-, llegó del espacio exterior?